Los melocotones de la longevidad, Álvaro Cunqueiro

Sarainés Kasdan

_MG_5520Se trata de la botica oculta de una nunca nombrada montaña de China, en la cual, tras paciente examen que el boticario hacía del cliente, se le despachaban a este los melocotones de la longevidad. El examen era más moral e intelectual que físico: no se le despachaban los melocotones de la longevidad a las mujeres ni a los menores de cuarenta y ocho años. En el examen, quienes más éxito obtenían eran los espíritus humildes y por entero desilusionados, desapegados de los triunfos y de la fortuna, gentes vagabundas y eruditas, capaces de pasarse la vida estudiando el crisantemo de ocho hojas, el canto de la perdiz, los movimientos del pescador de carpas o el vuelo de la cometa.

Alguna vez sorprendió a los sabios de la antigua China que los melocotones de la longevidad fuesen vendidos a un pobre borracho, como aquel que en la poesía chinesa es…

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